La nueva Consejería de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón ha empezado con buen pie nombrando cargos en las Direcciones Generales con alta profesionalización y una buena trayectoria en sus carreras en la administración pública.

Las ideas del nuevo consejero también son buenas coincidiendo con nuestros criterios de la necesidad de ganar en dimensión y profesionalización en la industria agroalimentaria y más concretamente en las cooperativas.

Desde Oviaragón-Grupo Pastores hemos tendido la mano a una estrecha colaboración, como a anteriores gobiernos, esperando que sus palabras no sean humo o cantos de sirena.

Con la anterior Consejería, aunque actuando desde la austeridad y la lentitud, hemos conseguido una de las mejores (o la mejor) ayudas agroambientales de España, extendiendo la ayuda a todos los ganaderos que pastoreen y se comprometan en continuar 5 años. También con ayudas a las razas y a sus productos con certificación de calidad como es el Ternasco de Aragón.

En esta nueva etapa hay que solucionar el problema de los pastos como superficie básica y lograr una mayor ayuda a la calidad, la promoción y a las estructuras organizadas que favorecemos al conjunto del sector regulando el mercado y haciéndolo más transparente.

También hay que disminuir las trabas burocráticas y costes innecesarios al ganadero y favorecer, de verdad, la incorporación de jóvenes.

El nombre de la Consejería indica el peso que debe tener el desarrollo rural, sustentado básicamente por la actividad agrícola y ganadera.

Concretamente los socios de Oviaragón estamos en más de 400 pequeños pueblos dándoles vida y favoreciendo el entorno.

El ovino es desarrollo rural

Paco Marcén, Oviaragón-Grupo Pastores

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