La estrategia de exportación del ovino

Etiquetas

, ,

En los últimos años la exportación de ovino de carne ha crecido exponencialmente sobretodo para los animales vivos a países del norte de África, mayoritariamente a Libia.

Como suele ocurrir, la ilusión de un gran negocio ha llevado hacia la especulación del cebo a muchos que, llegado el momento, no pueden vender todo y pierden con los restos más de lo que supuestamente han ganado. Por ello, algunos ya se han visto abocados al concurso de acreedores o la quiebra.

Ganaderos, sobretodo de las zonas con inviernos suaves y más pluviometría, están orientando su producción hacia la primavera, pensando en la venta hacia este mercado de exportación en vivo.

A partir del 2020 el Ramadán se celebrará en invierno y años después en otoño (ya que se adelanta una quincena aproximada por año) y durante doce años las producciones de países con abundante hierba desde la primavera hasta el invierno tendrán un coste mucho más barato que los engordados a base de pienso.

Es decir, suponiendo que la exportación en vivo sea rentable ahora, solo quedan unos seis o siete años para que deje de serlo por completo.

Por ello, no me deja de extrañar el interés de alguna comunidad autónoma orientada a la producción de leche y lechal en aconsejar, con deseo de subvencionar, inversiones para cebar corderos en busca de esos mercados exteriores, ya inestables en estos años.

La exportación bien planificada será exitosa con proyección a largo plazo pensando en despiece de cordero español de alta calidad y eso exige una inversión continua en un intangible llamado comercio y promoción, para llegar a los mejores paladares del mundo.

¿Serán capaces de entender este concepto los responsables del apoyo al sector con las ayudas de la Unión Europea?

Francisco Marcén

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.894 seguidores